Premier Fernando Zavala solicitó al Congreso de la República cuestión de confianza a nombre todo el Gabinete, ello con la finalidad de evitar la censura de la ministra Marilú Martens.

La solicitud pone en la picota a todos los ministros pues si el parlamento les niega la confianza, la totalidad de los ministros debe renunciar generándose una crisis total en la composición ministerial que, a cuenta de mejorar el panorama político crea otro escenario marcado por el enfrentamiento de poderes.

Para la oposición la actitud es irresponsable, debido a que para salvar a la actual Ministra de Educación se pone en riesgo el buen trabajo que se realiza en otras carteras; mientras para el oficialismo y quienes apoyan la posición del premier es darle un mensaje a la mayoría de congresistas, que es el gobierno que debe conducir las políticas de estado.

¿Qué dice la constitución sobre el pedido de confianza?

En el primer escenario donde estamos ubicados, se evidencia que el gabinete Zabala está en dificultades, ya que lo más probable es que no se le dé la confianza y con ello debería renunciar de acuerdo a lo establecido en el artículo 133 de la constitución política.

Artículo 133.- Crisis total del gabinete
El Presidente del Consejo de Ministros puede plantear ante el Congreso una cuestión de confianza a nombre del Consejo. Si la confianza le es rehusada, o si es censurado, o si renuncia o es removido por el Presidente de la República, se produce la crisis total del gabinete.

En el segundo escenario, si el gabinete renuncia, el Presidente de la República debe conformar otro y este ir a solicitar una cuestión de confianza, sino es aceptado se podría producir la disolución del congreso.

Artículo 134.- Disolución del Congreso
El Presidente de la República está facultado para disolver el Congreso si éste ha censurado o negado su confianza a dos Consejos de Ministros. El decreto de disolución contiene la convocatoria a elecciones para un nuevo Congreso. Dichas elecciones se realizan dentro de los cuatro meses de la fecha de disolución, sin que pueda alterarse el sistema electoral preexistente. No puede disolverse el Congreso en el último año de su mandato.

Disuelto el Congreso, se mantiene en funciones la Comisión Permanente, la cual no puede ser disuelta. No hay otras formas de revocatoria del mandato parlamentario. Bajo estado de sitio, el Congreso no puede ser disuelto.
Si se produce la disolución, se debería convocar a elecciones parlamentarias en un plazo de cuatro meses, contados a partir de la fecha de la determinación.

<iframe src=”https://www.facebook.com/plugins/video.php?href=https%3A%2F%2Fwww.facebook.com%2Fagencialalupa%2Fvideos%2F1463231330436505%2F&show_text=0&width=800″ width=”800″ height=”425″ style=”border:none;overflow:hidden” scrolling=”no” frameborder=”0″ allowTransparency=”true” allowFullScreen=”true”></iframe>

Por lalupa